lunes, 21 de enero de 2013

Destino

Destino tiene una esquina
una falda muy corta
y unos tacones altos, desde los que las noches; se ven muy largas.

Destino, con su rimel corroido, ha sufrido maldiciones:

la de la Oveja Negra,
la de la Niña Olvidada,
la de la Bala Perdida,
la de la Mano En La Cara
la del Padre Entre Las Piernas.

Destino,
tiene una falda corta
una noche larga
y una farola sombra

Destino tiene, por encima del hombro, las miradas de señoras,
que muestran orgullosas el anillo de boda, 
 de la mitad de su clientela.

Destino, con su carmín esparcido, ha sufrido maldiciones
Destino, que ha sufrido, ser mujer, bajo los hombres.


¡No soporta!
¡No lo aguanta!
¡No tolera!

La fusta imperturbable del voluntario de la iglesia
El respetable médico sin condón con exigencias
El sabor del denso semen del gran jefe de la audiencia.


 Destino, ha decidido

va a arrancar un pene de un mordisco
y escupirlo en mitad de la ciudad

y ganarse así una plaza
en una cárcel mejor;
con más barrotes

pero sin hombres.

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