Tome ud. la cuarta parte de la energía
que invierte en quejarse por todo aquello
de lo que no es culpable
O, la mitad de que emplea en buscar
trabajo
O, la enésima de la que se libera al
sacar el dedo por la ventanilla
en un atasco
Tome ud. esa energía
y empleela en romper las cadenas que lo amarran
Verá ud. como llega el día en que
encuentra un trabajo,
no tiene tanto por lo que quejarse
y, quién sabe, quizás ni le importe
verse atrapado en un atasco.
Y, si nada de eso ocurre,
tome ud. esa energía
y, le garantizo que,
al menos,
esta noche
Dormirá en Paz.
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