domingo, 6 de marzo de 2016

69 versos.

Mejor será que tapen los oídos a los niños
pues vengo a someter vuestros deseos,
vengo a secaros el vidrio de los ojos,
vengo a llenaros la boca de gusanos.

Mejor será que tapen los oídos a los niños,
líbrenlos de saber...

Tápenle los oídos
aunque, ya, me hayan mirado a los ojos.

No se confundan
esto que ven no es danza
esto que leen no es poesía,

Las líneas que están sobre la escena
van a quitárselo todo.

Tranquilícense y prepárense para el ajuar.

Los árabes prefieren en hábito blanco,
la sábana, en torno al cuerpo
y tierra; bajo el costado derecho.
(Un luto verdaderamente luminoso).

Los romanos necesitaban oro,
para pagar a Caronte,
para atravesar el ancho angosto de la Laguna Estigia
para tener algo con lo que entretener al Can Zerbero

y una lucerna que dé lumbre, a los caminos donde habita Plutón.

"Nosotros", los católicos
teñimos todo de negro y de llanto
porque el destino es triste, y la vida
una condena
con la que pagar el Pecado de Eva
que ninguno hemos cometido.

"Nosotros", los católicos
que al final, sin más abogado que lo vivido
tendremos que repetir el juicio.

Luego está Facebook, y sus enlaces sugeridos
que ante la vista de la sonrisa sardónica del s. XXI
nos ofrece un huevo; para que un árbol nos ancle las raíces en el pecho

como si una raíz que atraviesa un corazón
fuese menos lúgubre
que cualquier otro tipo de estaca.


Aunque, mi favorito,
es Enterrarse en las Nubes
- un rito funerario tibetano.-

Donde, aquel ser que más te ha amado,
toma un cuchillo
y despelleja poco a poco los centímetros
de tu estúpido traje de humano.
Después, manchado con la propia sangre del amor,
desencaja los huesos,
arranca ligamentos y meniscos
y supongo,

que en mitad de lo que es un amargo llanto por la muerte,
en mitad de lo que es un dulce canto por la vida,
se arrodilla ante tu cuerpo descarnado y desmembrado,
toma una piedra cocida a fuego lento por el viento del solano,

y te revienta el cráneo.

Para que te coman los buitres,
Para que no quede nada.

Y, todo,
Para que en el cielo te esperen 70 vírgenes,
Para disfrutar de la felicidad de ser un Ser asexuado,
Para encontrar el camino a los Elíseos,
Para conformarnos con, al menos, haber dado la vida,
Para devolver tus fragmentos a la tierra.

Para lo que quieras,
creas,
esperes,

Tan sólo puedo darte una certeza,
estás 69 versos
más cerca de la muerte.

Disfruten del baile.

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